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Sábado 22 de mayo de 2010
El "Riñihuazo" y su lucha contra la naturaleza

El ingeniero Raúl Sáez, con un grueso chaquetón, observa como las aguas se deslizan como un torrente hacia el mar, mientras las paredes de los tacos se derrumbaban, arrastrando con fuerza infernal árboles, piedras y arbustos. Así lo muestra el documental de Leopoldo Castedo, "La Respuesta", y agrega la frase impactante de Raúl Sáez, jefe de obras de los obreros que hicieron canales entre los tres tacos que taparon el normal cauce de las aguas: "es como asistir a la creación del mundo… o a su destrucción".

Dicha imagen fue el epílogo de lo que significaron más de dos meses de lucha de ingenieros y trabajadores contra el barro solidificado y el inicio del "Riñihuazo", aquella inundación que afectó -aunque en menor grado de lo que se especulaba- a los sectores de Riñihue, Antilhue, Los Lagos y Valdivia.

El terrible terremoto del 22 de mayo provocó un deslizamiento de tierra que tapó en tres tacos el cauce del río San Pedro que después se conecta con las aguas del Calle Calle. Este hecho ocurrió con terribles consecuencias para una naciente Valdivia en 1575 y en 1960 amenazaba con repetirse.

la historia

Santa María la Blanca de Valdivia, 1575. Era el 16 de diciembre cuando la tierra comenzó a temblar "con gran rumor y estruendo", tal como lo escribió el cronista Pedro Mariño de Lobera en un fenómeno con grandes similitudes al desastre de 1960.

El autor comentó en sus escritos que un cerro que se derribó 14 leguas al interior de la ciudad y que se atravesó en el río, cerrando el canal a cualquier gota de agua.

En abril de 1576 ese dique natural se rompió con las abundantes lluvias de otoño y arrasó con toda la ciudad. El cronista señala que el agua corrió por tres días sobre Santa María la Blanca de Valdivia y que el torrente ahogó a mil 200 indios y destruyó chacras, casas y huertas.

EL DESASTRE VUELVE

Valdivia, año 1960. El Correo de Valdivia da la noticia de que el nivel del lago Riñihue empezó a elevarse rápidamente, repitiendo el fenómeno de 1575-76.

La situación era la siguiente: tres enormes tacos taparon el cauce del río San Pedro. El taco 1 tenía 400 metros de largo, 300 metros de ancho y una altura de 26 metros; el taco 2 tenía 700 metros de largo, 600 metros de ancho y 32 metros de altura, y el taco 3 medía 2 kilómetros de largo, 1 kilómetro de ancho y 43 metros de altura.

Cada metro adicional en la cota del lago equivalía a cerca de 20 millones de metros cúbicos de agua, lo que implicaba que si el nivel sobrepasaba los 26 metros de altura del primer taco, 4.800 millones de metros cúbicos podrían vaciarse violentamente en el río San Pedro, cuyo caudal medio en ese tramo es de sólo 402 metros cúbicos por segundo. Esto habría destruido en menos de 5 horas los pueblos y ciudades ubicados aguas abajo.

El peligro era claro y cerca de 100.000 personas que vivían en el área de riesgo debieron ser evacuadas de sus hogares, aunque algunos se negaron rotundamente a abandonar sus pertenencias.

Varias unidades de militares y trabajadores de Endesa, Corfo y el Ministerio de Obras Públicas fueron enviados a dar batalla contra el barro, todos a cargo el ingeniero Raúl Sáez. Primero se atacó los montículos con 27 bulldozers, pero estos no pudieron hacer nada porque se embancaban en el lodo y al final los obreros gastaban más tiempo en desembarrar los bulldozers que mover el barro de los tres tacos. No quedó más remedio que dar la lucha con pala y picota para hacer canales.

Fue un esfuerzo sobrehumano. A medida que se iban haciendo los canales, los obreros tuvieron que afirmarlos con un enmaderado. Los derrumbes ponían en peligro la obra. Tres obreros dieron su vida en esta titánica lucha por salvar Valdivia.

Cuando los canales estaban listos se esperó la orden de los puestos de avanzada que estaban vigilando la cota del lago Riñihue.

Cuando se dio la señal, los obreros retiraron el enmaderado para que el agua pudiera correr sin problemas.

Se utilizó dinamita para remover y hasta se ensancharon los canales lanzando agua con grandes pistones. El agua pasó con fuerza, pero controlada por estos grandes diques.

En Valdivia, Barrios Bajos tuvo que soportar casi seis meses inundado y en algunos casos llegó la cota a más de 2 metros. Fue terrible, pero menos de lo que hubiese pasado si el río se desbordaba sin control.

Raúl Sáez y los obreros que trabajaron con pala y chuzo fueron los salvadores de la ciudad.

No es lo mismo

Las nuevas generaciones tienden a confundir las escenas del Riñihuazo con los efectos del maremoto de 1960, pero son dos hechos diferentes, que marcan la misma época.

Las aguas se retiraron a comienzos de 1961.